En Córdoba, la labor de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero de Argentina (ATTTA) no se organiza a partir de iniciativas aisladas, sino como parte de una trama sostenida de intervención que brinda acompañamiento comunitario, acceso a derechos y construcción política.

La organización crea espacios donde lo cotidiano como la salud, el acceso a alimentación, la posibilidad de estudiar o trabajar, se vuelve un terreno de lucha. En este marco, surgen respuestas frente a la exclusión social de personas travestis y trans que no es circunstancial, sino estructural. Diversos estudios, como el de la investigadora Natalia Gil, señalan que estas experiencias colectivas no solo atienden urgencias, sino que también producen formas de pertenencia y reconstrucción subjetiva.
En la provincia, ATTTA brinda formas de acompañamiento integral que incluyen asesoramiento en tratamientos hormonales, controles de salud, testeos de infecciones de transmisión sexual y espacios de escucha. A la par, ofrece asistencia alimentaria: comedores y redes de apoyo. Esto no solo garantiza que accedan a lo básico, sino que también crean lugares de encuentro y contención. Brindar este tipo de oportunidades, responde a una problemática que persiste en el tiempo: la población travesti-trans ha sido históricamente expulsada de los circuitos formales de educación y empleo, según informes del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo.

Imagen obtenida en instagram de ATTTA Córdoba
En este contexto, las estrategias de inclusión laboral aparecen como una dimensión más de un proceso amplio. No se trata solo de generar empleo, sino de que sea en condiciones justas y que proporcione autonomía en un entorno donde el acceso al trabajo continúa siendo una vulneración históricamente.
En Argentina, distintos estudios señalan que estas políticas surgen para contrarrestar los elevados niveles de exclusión de la población travesti-trans del empleo formal, en un contexto de desigualdad, tal como reconocen investigaciones académicas y la propia legislación nacional vigente. La Ley N° 27.636 de Acceso al Empleo Formal para personas Travestis, Transexuales y Transgéneros «Diana Sacayán-Lohana Berkins» establece un cupo mínimo de 1% de los cargos y puestos del Estado Nacional para esta población. Su objetivo es que travestis y trans puedan acceder a un trabajo formal en condiciones de igualdad.
Es en este marco nació Cucinattta, un espacio gastronómico impulsado exclusivamente por ATTTA Córdoba. Su apertura se dio en el Día Internacional del Orgullo el pasado 30 de junio de 2025. Estuvo ubicado en Rivera Indarte 707, donde se ofreció formación en oficios y generación de empleo para personas travestis-trans. Más que un emprendimiento, el proyecto se definió como una extensión de su aporte como organización: materializó, en el plano económico, procesos de acompañamiento, capacitación y un espacio comunitario. Actualmente, el establecimiento es utilizado solo como comedor comunitario, donde todos los jueves a las 14 horas brindan un plato de comida a miembros de la asociación que más lo necesiten.
Al mismo tiempo, el compromiso de ATTTA se distribuye a lo largo del país desde la década de los 90. Trabaja en demandas relacionadas a derechos humanos, identidad y género. Su trayectoria permite comprender que la organización no surgió por casualidad, sino como respuesta a un proceso de lucha que ha buscado combatir la violencia institucional y la exclusión sistemática.
En ese sentido, la psicologa social y activista travesti Marlene Wayar, explica en su obra «Travesti: una teoría lo suficientemente buena« que la inclusión no puede pensarse sin cuestionar las condiciones que históricamente dejaron por fuera al colectivo travesti-trans. Oportunidades como las que brinda ATTTA, muestran que la transformación es posible, se construye cada día y lo más importante: en comunidad.
Quienes deseen conocer más sobre sus iniciativas, actividades y espacios, pueden visitar sus redes sociales en Instagram @atttacba .
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