Tras el travesticidio de Vica Monteros, la muestra Rebeldes/Reveladas reactiva su potencia política y demuestra que la memoria adquiere una nueva urgencia.

Foto: Francisco D’Angelo / La Tinta.
La sala 220 Cultura Contemporánea albergó en 2025 a “Rebeldes/Reveladas”, una muestra que reunió parte del Archivo de la Memoria Trans (AMT) y que, por primera vez, trajo a Córdoba una selección de estas imágenes. Pero su paso por la ciudad dejó una pregunta que, tras el travesticidio de Vica Monteros, ya no puede pensarse en abstracto: ¿Qué significa archivar, recordar y representar vidas que siguen siendo violentadas en el presente?.
La exposición incluyó 70 fotografías que retratan momentos de alegría, intimidad y encuentro de personas trans y travestis. “Celebraciones, noches, fiestas, viajes y sueños de mujeres trans/travestis se hacen experiencia a través de fotografías, textos e instalaciones en un recorrido lleno de intimidad del 220” (220 Cultura Contemporánea, 2025). En ese desplazamiento, lo que antes era privado se vuelve político. Las imágenes reconstruyen escenas de carnavales, espectáculos nocturnos, espacios domésticos, viajes y encuentros familiares, configurando una cartografía afectiva de las vidas travestis y trans que históricamente quedaron por fuera de los relatos oficiales.

Fotografía de Guadalupe Fassi, publicada por 220 Cultura Contemporánea (Instagram). Muestra Rebeldes/Reveladas (Archivo de la Memoria Trans).
Lejos de quedar como una experiencia aislada, Rebeldes/Reveladas continúa presentándose en nuevos espacios. La muestra será remontada en el marco del Segundo Congreso Nacional de Estudios Interdisciplinares sobre Diversidad y Disidencias Sexuales y de Género, que se realizará del 24 al 26 de junio en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba.
Según adelantó Daniela Brollo, la propuesta no busca producir nuevo material: “La idea es explicar la experiencia de esa muestra. Son fotos ya impresas, pero queremos retomar el espíritu de Rebeldes/Reveladas: armar un conversatorio y mostrar ese material en ese contexto”.
Esta nueva exhibición de Escenas Transformistas no sólo reactiva el archivo, sino que vuelve a inscribir estas historias en el presente, abriendo un espacio de reflexión e intercambio interdisciplinario en torno a las luchas y violencias que atraviesan hoy a la comunidad travesti-trans.
Archivar es interpretar: la importancia de la curaduría
El Archivo de la Memoria Trans es uno de los acervos documentales más importantes del país en su tipo: reúne más de 80 fondos documentales y alrededor de 30.000 piezas que reflejan décadas de vida travesti-trans en Argentina. Sin embargo, lejos de responder a una lógica institucional tradicional, este archivo se construye a partir de materiales íntimos que, con el tiempo, adquieren valor histórico.
La curaduría fue llevada a cabo por Escenas transformistas: un grupo de investigadoras, artistas y activistas que se dedican a la reconstrucción de la memoria del arte transformista en Córdoba, abarcando el período entre 1970-2022. Lejos de una simple exhibición, se produce una nueva lectura del archivo: “La curaduría implica una interpretación: seleccionar, clasificar y construir una narrativa”, explicó Lucía Tamagnini, integrante de Escenas Transformistas, en diálogo con este medio.
En ese sentido, las imágenes dejan de ser documentos aislados para convertirse en escenas que dialogan entre sí. Archivar, en este contexto, no es sólo conservar, sino también tomar posición.

Fotografía de Guadalupe Fassi, publicada por 220 Cultura Contemporánea (Instagram). Muestra Rebeldes/Reveladas (Archivo de la Memoria Trans).
Imágenes que hablan: archivo, territorio y disputa de la memoria
El lenguaje fotográfico resulta fundamental en la muestra Rebeldes/Reveladas. A diferencia de los archivos tradicionales, donde predomina el documento escrito, aquí las imágenes capturan escenas cotidianas de la vida trans que interpelan de forma impactante. En ese sentido, no solo registran, sino que también producen sentido. Como explicaron desde el equipo curatorial, el trabajo implicó una lectura activa del material, “se realizó un ejercicio muy fuerte de ‘escuchar‘ las imágenes”, señaló Lucía Tamagnini.
Esta perspectiva se relaciona con el origen y la lógica del proyecto: “Trabajamos con fotografías y materiales que muchas veces estaban guardados en casas o archivos personales. La idea era producir algo más allá del formato académico: otros lenguajes, otros soportes”, explicó Daniela Brollo.
Tal como señala Cecilia Saurí, “las memorias marginales se manifiestan antagónicas a las narrativas oficiales, de carácter androcentrista, ligadas a una cronología unívoca impuesta por las estructuras de poder”. En esa línea, las fotografías no solo documentan, sino que tensionan las formas tradicionales de representar una historia.
A su vez, las imágenes permiten generar conexiones entre distintas experiencias y temporalidades. “Aparecieron patrones: poses, colores, escenas. Eso nos permitió dialogar fotografías de distintas épocas o archivos”, agregó Brollo.

Fotografía de Guadalupe Fassi, publicada por 220 Cultura Contemporánea (Instagram). Muestra Rebeldes/Reveladas (Archivo de la Memoria Trans).
El caso de Vica Monteros: cuando la lucha trans se vuelve urgencia
“Es un crimen de odio” sostiene la familia de Vica Monteros, la arquitecta y referente de trans de Córdoba asesinada el domingo 12 de abril de este año en Barrio Alberdi. El caso conmocionó a todo el país y evidenció, una vez más, la violencia estructural que atraviesa la comunidad trans-travesti.
En ese sentido, la fiscalía a cargo de Guillermo González incorporó a la acusación el agravante por odio a la orientación sexual. Maximiliano Sallito, el único acusado en la causa, fue detenido e imputado por homicidio calificado con alevosía y ensañamiento, una figura que prevé la pena de prisión perpetua.
De acuerdo con las pericias, Monteros recibió más de 30 puñaladas y, posteriormente, se intentó incendiar su vivienda para ocultar el crímen, maniobra que fue advertida por los vecinos.
En Argentina, la violencia hacia la población travesti-trans se inscribe en un entramado histórico de exclusión y desigualdad. Dentro de la comunidad LGBTIQ, es uno de los sectores más vulnerabilizados, atravesado por procesos de estigmatización y criminalización. Según datos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ATTTA Red Nacional y la Fundación Huésped, su expectativa de vida ronda entre los 35 a 40 años, muy por debajo del promedio general, que alcanza los 77. Vica llegó a los 44 años. Una cifra que expone con crudeza dichas condiciones que marcan estas vidas, tanto en nuestro país como en el mundo.
Vica nació en Tucumán pero, como muchxs estudiantes del interior, vino a Córdoba a estudiar, a soñar en grande y construir un futuro. Arquitecta de profesión, quienes la conocían la recuerdan como “dulce, creativa y sumamente dedicada”: “Era una persona buena, que no le hacía mal a nadie”, expresaron desde su círculo íntimo, en diálogo con La Voz del Interior. Además fue impulsora del primer equipo gay de Córdoba “Fuma Espuma”, consolidándose como una figura activa en la comunidad.
Frente a este hecho, se organizó el domingo 19 de abril una vigilia en Tribunales para exigir justicia y pedir por una Ley Antidiscriminatoria en la provincia. Bajo una intensa lluvia, familiares y amigos compartieron un documento ante los presentes. “El asesinato de la Vica no es un hecho aislado, se inscribe en un contexto social donde la violencia por prejuicio sigue existiendo”, expresaron.
Además, destaparon un dato oculto en la causa: el acusado habría sostenido durante años discursos discriminatorios en redes sociales. “Existían señales claras, públicas y sostenidas en el tiempo de un discurso de odio que nunca fue abordado de manera efectiva […] Porque sabemos que los crímenes de odio no comienzan con el acto extremo de violencia: se gestan en discursos, prácticas y desigualdades que el Estado muchas veces no logra intervenir a tiempo”, señalaron.
En medio de la vigilia y el dolor compartido, también había música. Se escuchaba Vogue de Madonna: un gesto tan simbólico como chocante. Cuerpos quietos y miradas perplejas sostenidas frente a una imágen, “Vicaciela”, como la recordaban en la intimidad sus seres queridos. En ese momento, se volvió evidente algo más profundo: la memoria no es solo relato, es escena, cuerpo y performance. Esa melodía clásica de los 90s, ícono de la cultura queer, condensa lo que una vida fue y lo que una pérdida deja.
Vica Monteros deja de ser un expediente judicial y se vuelve un archivo vivo: ella era y es inspiración, alegría y baile. En ese mismo cruce, Rebeldes/Reveladas cobra una nueva dimensión: ya no es una muestra, sino un reflejo de estas escenas, llenas de vulnerabilidad y sentido. No son sólo imágenes, son vidas complejas que se rehúsan a desaparecer y que vuelven, una y otra vez, a ponerse en escena.
Donde hay memoria, habrá cuerpo. Donde hay cuerpo, habrá gesto.
Strike a pose.
0 comentarios